La gestión del entorno online presenta grandes desafíos para las empresas de todos los sectores. Muchas compañías se lanzan a las RRSS porque los competidores lo han hecho o como una manera de impulsar la notoriedad de la marca, pero lo hacen pero sin una hoja de ruta clara que permita crear valor para la marca y para el negocio.

Trabajamos sobre unas premisas que consideramos que son clave para poder maximizar los esfuerzos en este entorno y optimizar el retorno de la inversión:

  1. Construya puentes, no torres: Ante la proliferación de mensajes y de información es fundamental hablar con una sola voz y ofrecer una experiencia totalmente integral. El punto de partida en este (como en cualquier entorno de la marca) es definir un posicionamiento y unos valores que estén claramente presentes en cada uno de los puntos de contacto. Es este posicionamiento el que tiene que vertebrar la comunicación empleando un tono de voz y unos mensajes acordes con el ADN de la marca. De la misma manera, los códigos visuales que aplica una marca en sus perfiles digitales deben contribuir a generar reconocimiento y recuerdo de marca. El look and feel de la marca se debe aplicar con coherencia y consistencia, manteniendo el mismo avatar, las mismas cabeceras, y preservando un estilo fotográfico o de ilustración.
  2. Defina unos objetivos que funcionen como hoja de ruta: los recursos son limitados y la realidad es que las empresas no disponen de todo el personal o del tiempo necesario para trabajar en el entorno digital. Por este motivo es fundamental que las compañías tengan en cuenta dónde quieren concentrar sus esfuerzos. ¿Es la captación de nuevos clientes la prioridad? ¿Es fidelizar a los ya clientes? ¿Es dotar de mayor notoriedad a la marca?. La mejor decisión es tener definidos unos objetivos claros y desarrollar acciones que faciliten alcanzar dichos objetivos.
  3. Tómese tiempo para conocer los intereses de su target: El entorno digital brinda grandes oportunidades para fomentar una conversación que se pueda convertir en un mayor engagement. No se trata de hablar “de la marca” sino “desde la marca” a partir de contenidos que resulten de interés, conecten con las motivaciones de los usuarios y les aporten valor. El objetivo es impulsar una mayor tasa de interacción y generar un diálogo que se convierta en “preferencia”. En este sentido son interesantes las iniciativas que despierten el interés del usuario (eventos, chats, encuestas, concursos, etc.) y que en definitiva motivan al usuario para que quiera saber o comparta un enlace convirtiéndole en “embajador” de la marca. Trate de captar su atención y de mostrarle el beneficio que cada iniciativa implica para ambos.
  4. Defina un objetivo para cada red social: Debemos adaptar las acciones y los mensajes de comunicación a cada una de las redes sociales y evitar la repetición. La manera de interactuar en cada red es diferente y los usuarios esperan distintos tipos de experiencias y beneficios en función de cada canal. Cumpla con sus expectativas, elija formatos y desarrolle historias en torno a su marca que se adapten a las singularidades de cada red.
  5. ¡No deje nunca de aprender!: El entorno digital permite trabajar con multitud de herramientas que ofrecen datos a tiempo real vs. el marketing más tradicional. Estos datos y estadísticas permiten conocer la evolución de la estrategia por lo que es fundamental revisar periódicamente el cumplimiento de los objetivos para ajustar las acciones y desarrollar mejores contenidos. De esta manera podrá ofrecer valiosas experiencias con capacidad de crear valor para la marca.
Cristina Vicedo
Directora General en Future Brand