Desde la Asociación Española de Branding (AEBRAND) manifestamos nuestra preocupación ante la normalización de prácticas que devalúan el trabajo profesional en el ámbito del branding.

El branding es una actividad económica que genera valor y retorno tangible, por lo que su contratación exige rigor y criterios profesionales. Sin embargo, los concursos, especialmente los no remunerados, desplazan la competencia del valor al precio o la gratuidad.

Los modelos de “pago por participar” agravan esta tendencia al normalizar prácticas de contratación que deterioran la calidad de las soluciones y su capacidad de contribuir al negocio.

En este contexto, AEBRAND reitera su posición:

  • Los concursos no son la forma más adecuada para contratar servicios de branding: dificultan comprender el negocio, el contexto y los objetivos estratégicos necesarios para construir propuestas sólidas y con impacto.
  • El trabajo profesional debe ser remunerado: no se puede esperar valor ni aportación estratégica sin reconocer y remunerar adecuadamente el trabajo que lo hace posible.

Desde AEBRAND consideramos necesario impulsar una reflexión entre empresas, instituciones y profesionales sobre los modelos de contratación en branding. Apostar por procesos rigurosos, transparentes y remunerados no es solo una cuestión ética, sino una garantía de valor a largo plazo.

Las marcas son activos estratégicos cuya construcción exige conocimiento, criterio y experiencia. La forma de contratación condiciona directamente el resultado y, con ello, el posicionamiento y la competitividad de las organizaciones. Abordar el branding desde modelos inadecuados no solo devalúa la práctica profesional, sino que compromete oportunidades reales de negocio.