4 min de lectura

En un entorno cada vez más competitivo, el enfoque estratégico de la marca se ha democratizado y durante los últimos años observamos que cada vez son más las empresas de B2B que se suman a este corriente de abordar el branding de manera más rigurosa y profesional. Y lo hacen con el objetivo de que el negocio y la marca remen en la misma dirección.

A pesar de que todavía queda mucho por hacer, son muchas las compañías que han identificado las ventajas de enfocar este activo de manera más estratégica y están creando verdaderas marcas “a prueba de futuro” capaces de proyectar todo el potencial de su negocio:

1. En la era de la incertidumbre y la falta de confianza, las marcas legitiman al decisor:

Durante los últimos años nos hemos visto inmersos en una crisis de confianza de amplio alcance. Muchos hemos sido testigos de la caída en picado de figuras públicas (políticos, jueces, directivos etc.) que nos han hecho perder la fe en el sistema.

Según el último Barómetro del CIS, la corrupción y el fraude son el principal problema para el 18% de los españoles, convirtiéndose en el segundo problema más importante de nuestro país por detrás del paro. Con este telón de fondo desconfiamos y ponemos en duda a las personas (y también a las marcas). Las compañías en el entorno B2B tienen una oportunidad de oro para convertir este activo en sinónimo de garantía y calidad y enfocarla como el mejor aval de sus productos y servicios.

2. Las marcas contribuyen diferenciar y a crear valor:

Teniendo en cuenta el nivel de saturación de mensajes y de información, las marcas contribuyen a simplificar la información mejorando los índices de recuerdo. Cuando los mensajes se solapan con los de la competencia, la personalidad de la marca se sustenta sobre atributos básicos/ higiénicos y las identidades no son memorables la marca le está haciendo un “flaco” favor al negocio.

Es importante que las compañías sean valientes, y que a través de su agencia de branding identifiquen un relato distinto a la competencia y se aferren a una identidad aplicada con coherencia y consistencia. Ese debe ser su mantra.

3. La marca contribuye a alinear la realidad y la imagen que proyectan las compañías en el mercado: 

El tiempo pasa para las personas y también para los negocios y sus marcas.  Del mismo modo que las compañías se reinventan y evolucionan su estrategia de negocio o se aventuran a explorar nuevas actividades o mercados, también deben evolucionar su manera de comunicar y apostar por una marca capaz de encapsular una nueva realidad.

El estilo fotográfico, las tipografías, o los códigos cromáticos deben esta cuidadosamente seleccionados ya que tienen una gran capacidad de influir sobre las percepciones y por tanto de transmitir y comunicar. Y al fin y al cabo, en lo que a branding se refiere, todo es lo que parece.

4. En procesos de expansión internacional, la marca contribuye a “romper” los silos:

Durante los últimos años muchas compañías desafían los retos del mercado internacional y en esta carrera de fondo cuentan con marcas capaces de hacer de los empleados embajadores de la compañía logrando que todos miren en la misma dirección. Conocer el propósito de la compañía y defender los mismos valores, permite fortalecer el espíritu de equipo y el orgullo de pertenencia.

5. La marca puede ayudar a atraer y retener el talento:

Un estudio reciente de PwC ponía de manifiesto las dificultades que atraviesan compañías del sector de la energía, la banca o el petróleo para atraer personal cualificado. Sólo aquellas capaces de desarrollar un relato que ponga en valor la marca y doten de un significado a cada puesto de trabajo, serán capaces de comprometer a largo plazo a los empleados más cualificados. Y en una época en la que se libra una batalla por el buen talento, apostar por este tipo de servicios de branding es una oportunidad para marcar la diferencia.

Donde otros ven un logotipo nosotros vemos un activo con un gran potencial para impulsar los negocios y generar nuevas oportunidades en el entorno B2B. Un activo capaz de alinear “lo que somos” y lo que “parecemos”. ¿Qué es lo que ves tú?

Cristina Camino
Senior Brand Consultant en Future Brand